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La importancia de la gestión de riesgos en los megaproyectos internacionales

Imagen de Mario Coquillat
Construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá

En el entorno global en el que nos encontramos, donde los proyectos son cada vez más complejos y multiculturales, realizar una adecuada gestión de los riesgos se está convirtiendo en una actividad cada vez más esencial para garantizar el éxito de los mismos.

Tanto la "ISO 21500: Directrices para la dirección y gestión de proyectos", a nivel de proyecto (ver capítulo de gestión de riesgos de nuestra guía), como la "ISO 31000: Gestión del riesgo. Principios y directrices" a nivel de la organización, permiten acometer la gestión de riesgos de una manera sistemática, transparente y fiable dentro de cualquier alcance y en cualquier contexto.

Podemos encontrar casos de total actualidad, como el megaproyecto que incluye el diseño y construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá, donde lo anteriormente mencionado se pone de manifiesto.

Vamos a analizar a modo de caso práctico, la situación del proyecto desde el punto de vista de la gestión de riesgos, para que veáis que se obtienen conclusiones muy interesantes.

1. El contrato

La modalidad contractual elegida por el cliente(*) fue precio cerrado con ajuste económico del precio unitario de cinco partidas, dada la duración del proyecto y la volatilidad de las mismas (lo que se denomina en el sector escalamiento), frente a un contrato reembolsable, donde se paga lo realizado más honorarios.

En el primer caso, la mayor parte del riesgo la asume el contratista que oferta, y exige por parte del cliente una buena definición del alcance, si bien el riesgo de parte de la volatilidad de las materias primas (lo que se denominan riesgos especulativos o del negocio) lo asumió el cliente. Estas materias primas fueron el acero estructural, acero de refuerzo, cemento, mano de obra y diesel y de hecho implicaron un aumento del precio inicial del contrato.

En el segundo caso, la mayor parte del riesgo lo asume el cliente, y de hecho en algún momento el cliente llegó a plantearse esta opción para acelerar el inicio del proyecto y no esperar a una exhaustiva definición del alcance, que precisó de un largo proceso (14 meses) durante la fase de oferta.

2. Riesgo del suelo

En los proyectos de construcción, el cliente habitualmente suministra un informe geotécnico y geológico preliminar del terreno en el que se van a realizar los trabajos.

Posteriormente, el contratista debe complementar, si lo estima conveniente, la información con informes adicionales asumiendo el riesgo del suelo, es decir, si por ejemplo los informes iniciales recomiendan un tipo de cimentación superficial y finalmente se precisa una cimentación profunda el contratista debería haber mitigado el riesgo del suelo realizando campañas de ensayos adicionales que le permitieran estimar los costes con menor incertidumbre o en su defecto aceptar activamente el riesgo y establecer contingencias.

En una de las reclamaciones planteadas por el contratista, toman como punto de partida el informe geológico y geotécnico del terreno suministrado por el Cliente, entendiendo que las desviaciones con respecto al mismo deben ser asumidas por el Cliente. Será preciso leer con exactitud las cláusulas correspondientes del contrato para poder delimitar que parte de riesgo del suelo asumió cada uno de los firmantes. Según se puede leer en prensa, existe una clausula según la cual el Cliente se compromete a pagar sobrecostes en caso de encontrarse condiciones físicas o topográficas imprevisibles durante del desarrollo de las obras(**).

Quedará por determinar si las reclamaciones corresponden a riesgos imprevisibles como los denominados cisnes negros (en inglés black shawn), pudiendo ser esto dirimido por el tribunal de arbitraje que establece el contrato, en último término, para resolución de disputas.

3. Riesgo proveniente de un supuesto

Otra de las reclamaciones del contratista se refiere a la naturaleza del basalto.

El contratista asumió en fase de oferta, en base según sus reclamaciones a los datos del cliente, que el basalto procedente de las excavaciones de las esclusas de Pacífico sería machacado y procesado para obtener el árido de todo el hormigón de la obra.

Sin embargo, posteriormente al evaluar el supuesto y ver que era falso (al poner la planta de machaqueo en funcionamiento, se evidenció que al someter el basalto a la fracturación se generaba una inesperada y excesiva cantidad de material fino de naturaleza plástica) y que los objetivos de plazo y coste se verían afectados, se constituyó en un riesgo que obligó, para mitigar el incumplimiento de plazos, a obtener más basalto del estimado inicialmente (durante el proceso de machaqueo y lavado el basalto sufría unas pérdidas de más del 30% del material fuente), modificar las plantas de machaqueo consideradas en la oferta para asegurar la producción, así como llevar al vertedero el exceso generado en machaqueo de finos inútiles.

Este caso de estudio y otros similares se analizarán como parte de la asignatura aspectos avanzados de la gestión y control del riesgo en proyectos que impartiré en el Máster Universitario en Dirección y Gestión de proyectos de la Nebrija Business School.

(*) http://www.telemetro.com/nacionales/entrevistas/Quijano-GUPC-forzar-acuerdo-contrato_3_657864247.html

(**) http://www.libremercado.com/2014-01-04/el-contrato-con-el-canal-permite-a-sacyr-incurrir-en-sobrecostes-1276507523/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

Mario Coquillat, PMP, PMI-RMP
Cofundador del Grupo de Análisis de la ISO 21500

Ámbito Territorial:


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Article | by Dr. Radut